España, una democracia de aparatos
El diputado debe su escaño al aparato, no al votante. La discrepancia se castiga como traición y el debate interno se sustituye por obediencia ciega....
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El diputado debe su escaño al aparato, no al votante. La discrepancia se castiga como traición y el debate interno se sustituye por obediencia ciega....
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