Los extremos acaban tocándose

Los extremos acaban tocándose

Cuando uno se permite sobrepasar la dosis de enajenación e insidia, llega a creer su tontería. Enfrascados en este destructivo pensamiento llamado autoengaño, los individuos persisten en su lanzada, los gobiernos se cierran en sus posturas y los ejércitos en sus doctrinas. Según Kurt Lewin, una dec...

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