Gustavo Garzón, el galancito al que se le endureció la cara, la crianza de hijos con discapacidad, el orgullo y una frase: “Aprendí a vivir sin amor”
Debutó a los 18 años en teatro y nunca más paró. Su carrera fue una constante transformación: galán de telenovelas, luego de comedias y finalmente, un actor “duro” que convive con el director y el escritor. A los 71, repasa una vida de logros, pero también de desafíos. ¿El resultado? Un padre orgull...
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