En La Lucila, la chocolatería especializada en trufas europeas que fanatizaba al Gato Dumas y donde compraba hasta Amalita Fortabat
El Viejo Oso es un emprendimiento familiar y artesanal que abrió sus puertas en 1993. Con los años ampliaron su oferta y venden tabletas, bombones y prevén más innovaciones....
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