Luis XIV solo se bañó tres veces en su vida: en su corte nadie se lavaba (pero todos se perfumaban)
El Palacio de Versalles fue símbolo del lujo, pero también epicentro de la pestilencia. Lo cuenta Begoña Imaz Fernández de Trocóniz en 'Historia y ciencia del perfume', del que publicamos un fragmento...
Redirecting to full article...