La violencia normalizada, lápices en vez de banderillas
Al seguir los preceptos taurinos de sus educadores, los menores caen en un ejercicio de dicotomía abocado a la atrofia moral, pues se les ofrece como modelo de ejemplaridad a un hombre que es aclamado por aniquilar sin remordimientos a otro ser vivo, una especie de héroe irracional al que los asiste...
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