La contrainteligencia rusa no consiguió convertir a una Pussy Riot en espía secreto, pero lo intentó hasta el extremo
Margarita Konovalova, apodada Rita Flores en el grupo de punk activista y nombre en clave Harley para los servicios de espionaje de Putin, ha contado en una entrevista que la obligaron a tener una emboscada a su exnovio, editor de un medio crítico con el Gobierno — Este texto forma parte del boletín...
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