El mundo explota y nuestros miserables encogen. Todavía más
Cuesta, de verdad, entender en toda su magnitud cómo es posible que en el país que tanto presume de democracia, esos otrora grandiosos Estados Unidos de América, unos bárbaros funcionarios del Servicio de Inmigración, pertrechados con ropa civil, armamento galáctico y enmascarados, atemorizan a todo...
Redirecting to full article...