El corazón en vilo. Y sobrevuelan los yanquis

El corazón en vilo. Y sobrevuelan los yanquis

Nos comemos los nudillos, pero no queda otra. Esperar los datos y sus consecuencias. Mientras, aguantar los sacos de excrementos que llegan desde televisiones feroces y digitales inmundos. Y fingir que estamos ante un juzgado de la Audiencia Nacional serio y riguroso — El auto de imputación a Zapate...

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