Traspasar todas las líneas rojas
En su desesperado intento por habitar La Moncloa, Feijóo se desgañita con un devastador y nocivo discurso contra vivos y muertos. Alguien debería recordarle que el volumen no valida argumentos, que el tono elevado refleja la falta de ideas y que el insulto es síntoma de frustración, no de superiorid...
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