Los efectos menos inmediatos de los incendios del verano pasado emergen con las tormentas en Ourense
La tierra quemada se calienta más y favorece que se generen nubes, que luego descargan con fuerza sobre un terreno que ha perdido capacidad para absorber el agua y por el que bajan torrentes de barro, rocas y troncos de árboles — Calentamiento, vegetación reseca y una política que aún relega la prev...
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