Yo fui suscriptor de El Xokas
Nadie obliga a Xokas a decir lo que dice. Se levanta cada mañana y elige decirlo, convencido de que es dueño de su discurso, cuando el discurso es lo único de él que ya no le pertenece. Es un ego estratosférico lo que le hace huir hacia delante y refugiarse en las tonterías que dice porque jamás se...
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