Nos reíamos tanto de Rajoy que se nos olvidó el tipo de gente que es
Rajoy ha conseguido, desde el sofá de su casa y con una columna de doscientas palabras, convertir la fiesta nacional francesa en un incidente diplomático, justo cuando Exteriores negocia un Tratado de Amistad con París. Es, hay que reconocérselo, una obra maestra de la torpeza que solo puede hacer a...
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