¿Un piquito, Mikel Merino?
Nadie besó a la fuerza a nadie este domingo en la final del Mundial masculino. La desigualdad también es la posibilidad de habitar los éxitos sin alteraciones, es vivir pendiente (o no) de que una calle o un estadio un hombre se crea con el derecho a hacerte algo que no quieres...
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