El recuerdo de otras noches de verano
La mañana siguiente al partido contra Uruguay, lo imaginé aliviado y feliz y llamé a casa para preguntarle si había aguantado despierto. Su respuesta fue que aguantó porque temía que si se quedaba dormido algún jugador charrúa le hubiese dado también a él una patada — El niño del gueto llora (y marc...
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