A dos horas de Badajoz: la villa del interior de Portugal vigilada por un castillo gótico a orillas del Tajo
Abrantes creció como un enclave defensivo sobre una ladera ribatejana, donde su casco antiguo todavía muestra ocho siglos históricos de recorrido urbano — Un viaje entre los pueblos amurallados y los bosques de una de las regiones más ricas y diversas de Salamanca...
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