Se rompe el histórico paradigma de Japón y la deuda: su economía es como dos trenes que van a colisionar a cámara lenta de forma casi inevitable
La polítcia fiscal (un tren) va directa hacia la política monetaria (el otro tren) Si no se producen cambios en ambas, el resultado puede ser una colisión inflacionista Los costes de endeudamiento de Japón se han disparado ya a máximos de 30 años...
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