Los expertos en psicología infantil coinciden: "Si tu hijo llora por todo, no significa que esté haciendo algo malo o que tenga que ser señalado, puede que esté más sensible"
El llanto es una respuesta adaptativa que reduce el cortisol, la hormona del estrés, y ayuda al niño a relajarse Javier Muñoz, fisioterapeuta: "Salir a caminar permite tener más claridad a la hora de pensar y ayuda a gestionar mejor el estrés"...
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