Imposible emancipación
El casado, casa quiere. Eso nos decía el refranero, y los padres de los 70 y los 80. Más tarde, los padres y las madres comprendieron que no hacía falta casarse para querer casa, que se podía vivir en pareja sin el estigma del pecado, y hasta se podía vivir solo o sola sin que pasara nada....
Redirecting to full article...