Gaudeamus igitur, iuvenes dum sumus…

Gaudeamus igitur, iuvenes dum sumus…

Los profesores siempre se han quejado de sus alumnos. Seguramente ya lo hacían los maestros medievales, convencidos de que la juventud de su tiempo leía menos, pensaba peor y respetaba poco la autoridad del saber. Hay en toda generación una tentación melancólica: creer que antes los estudiantes eran...

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