Una garnacha del Roussillon, el vino "de sed" que triunfa en el restaurante más personal de Puerta del Ángel
Junto al Manzanares, Andrea Pirastu rinde homenaje a su abuela María del Río con cocina vegetal, técnica precisa y vinos "pequeños", como este tinto francés ligero, versátil y muy bebible, que se sirve un poco más fresco de lo habitual. Más información: De Moravia a Bolivia: los vinos más inesperado...
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