18 de julio de 1936. El día que nunca debió existir
Le pareció que resonaba a lo lejos el galope de los cuatro jinetes apocalípticos atropellando a los humanos. Vio al mocetón brutal y membrado con la espada de la guerra, al arquero de sonrisa repugnante con las flechas de la peste, al avaro calvo con las balanzas del hambre, al cadáver galopante con...
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