Canícula
En el pueblo donde crecí era fácil saber sin necesidad de termómetro ni previsión que el calor de verdad llegaba el 18 de julio y se iba el 25. Mi abuela decía que por Santa Marina se sembraba la escarola y en Santiago se recogía el primer pimiento. Un saber transmitido, casi litúrgico, que no falla...
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