Indra y el precio de confundir interés nacional con control político
Hay compañías en las que el Estado puede ser accionista sin que el mercado deje de entender las reglas del juego. Y hay momentos en los que esa presencia altera la naturaleza misma de la sociedad cotizada. Indra está en ese segundo terreno. No porque la defensa no sea estratégica ni porque España no...
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