Los días que no sabíamos que echaríamos de menos
Todos los sábados por la tarde íbamos a casa de mi abuela Pepa. Allí jugábamos, merendábamos pan con chocolate y nos sentábamos a ver a los payasos de la tele. Era un ritual tan cotidiano que jamás pensamos que algún día lo echaríamos de menos. Al caer la tarde llegaban mis padres y terminábamos jun...
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