Los veterinarios coinciden: los gatos deberían tener la comida lejos del agua, al menos a 1,5 metros de distancia
El cerebro del gato asocia el olor a comida con agua no segura, es un momento desprotegido y pierde el control visual de su entorno. Más información: La historia de Hope, el gato de Madrid atrapado por un cepo metálico: "No fue un accidente fortuito, fue un acto cruel"...
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