Vuelva usted mañana, Zapatero
Hubo un tiempo, no tan remoto, en que España conoció a un caballero de gesto contrito y sonrisa beatífica, que predicaba la paz perpetua, repartía alianzas de civilizaciones como quien reparte estampitas y juraba, mano sobre el corazón, no haber visto jamás a Maduro sino en sueños....
Redirecting to full article...