Cádiz, cincuenta veranos después
Hay ciudades que uno no elige: le son dadas, como se dan los nombres o los veranos de la infancia. A mí Cádiz me fue dada en julio de 1975, cuando tenía once años y salí por primera vez de mi pueblo sin mis padres. El director del colegio y mi padre habían organizado que varios chavales de Castilbla...
Redirecting to full article...