La memoria del azahar
“Álvaro, hay un día en Sevilla en que florecen los naranjos y toda la ciudad huele a azahares”. Recuerdo perfectamente aquella frase en una de las primeras conversaciones que tuve con mi buen amigo Javier nada más instalarme en Sevilla, en los albores de un frío mes de enero. Fue durante uno de esos...
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