Sandra cambió Barcelona por un pueblo de 100 habitantes: "Para mí el dinero no vale nada si pierdes tu tiempo y libertad"
La joven no encontró su lugar ni en Madrid ni Barcelona y acabó mudándose a los Pirineos aragoneses, donde ha encontrado la tranquilidad. Más información: Marimar, dueña de la panadería de un pueblo: "Cerramos los domingos por falta de mano de obra, la gente se cansa rápido"...
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