La tentación de destruir
Néstor Lorenzo merece continuar. No por gratitud ni por nostalgia, sino porque ha hecho méritos suficientes para que Colombia construya sobre una base sólida en lugar de volver a empezar de cero, un error que ya cometimos y que nos costó demasiado. Estamos hablando de un hombre de fútbol. Un entren...
Redirecting to full article...