Nuestro periodismo cultural ramplón
Esta semana, gracias a la inmortalidad que ofrecen las redes sociales, volvió a mí una entrevista que le hicieron a Aterciopelados en 1998. Sentados en un sofá, al mejor estilo de los talk shows de gringos, Andrea y Héctor eran sometidos al escrutinio bonachón de un periodista que desconocía por com...
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