El sueño latinoamericano
Los gringos putañeros han tocado a mi puerta. Llegaron con su sonrisa y su generosidad para el portero del edificio. Trajeron además un guía culebrero para que les ayude con sus vueltas y sus citas. Un taxista que es a la vez escolta, mensajero, consultor legal e ilegal, agente inmobiliario y dealer...
Redirecting to full article...