Golpe de realidad
Abelardo de la Espriella se demoró para entregar su concierto de la victoria en Barranquilla. Venía afónico de sus presentaciones electorales por más de 200 tarimas. Esa ronquera simbolizó el resbalón electoral a su arrogancia y su alboroto. Apareció en su urna casi tres horas después de la consolid...
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