Ratas, haberlas, haylas
No me gustan las ratas. No entiendo nada de este repulsivo roedor; ni falta que me hace. Es más, al tratarse de un sórdido animalito, me produce una sensación de bajos fondos con esa atmósfera oscura y sucia de siniestros callejones y cloacas expulsando humo en blanco y negro. Es complicado opinar a...
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