León XIV
Andan los bellacos desuncidos y a su sabor, muestran sus sonrisas dientes de oro y sus ojos vidriosos se llenan de lágrimas de pantera. Los veo cada día por el televisor que todo lo miente: allí se enaltece la miseria, se convierte al asesino en víctima y al criminal se le rinden honores de prócer y...
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