El raro espectáculo de la sensatez
Cuando todo se desboca, cada vez que el mundo se abre en canal y por las grietas de los atlas mana el estruendo, el hedor del azufre y la estulticia secular de nuestra especie, regresa la hora estelar de los sensatos, esa cofradía pequeña de gente esclarecida que sostiene la cordura de cuanto nos ro...
Redirecting to full article...