Un juez, tres ministros y una emperatriz china
A Begoña Gómez la ha pillado el auto del juez Peinado por los palacios chinos, que uno ve ahora más cerca que nunca del palacio filipino que se montó la presidenta en la Moncloa. Allí, en esa Moncloa entre fortaleza y pagoda, recibía ella a padrinos, mecenas, socios o víctimas, uno se imagina que un...
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