Zapatero, padre cruel
Después de la carta pidiendo confianza y cinco duros (va a necesitar mucho más que la peseta rubia o morena de Lola Flores que decíamos ayer), Zapatero no sólo no ha conseguido convencer al juez Calama, sino que ha visto cómo imputaban también a sus dos hijas y a su secretaria, la fiel Gertrudis, qu...
Redirecting to full article...