Las manos manchadas de amonal

Las manos manchadas de amonal

El 11 de diciembre de 1987, ETA firmó su monstruosidad más salvaje. Eran las seis de la mañana en Zaragoza. Hacía un frío insoportable. De repente, un coche bomba cargado con 250 kilos de amonal reventó la casa cuartel de la Guardia Civil. Henri Parot y su comando sabían perfectamente que a esa hora...

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