Del dress code al scent code o cómo no convertir el perfume en un arma de destrucción olfativa: "Dos pulverizaciones suelen bastar, tres es un depende, más es entrar en terreno peligroso"
Del amor al odio hay un paso. Y de oler bien a atufar al personal, otro. En un mundo donde las fragancias interesan cada vez más, los expertos analizan la etiqueta en el consumo público de aromas....
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