Atiborrarse de comida, morderse las uñas y otros comportamientos autodestructivos tienen su origen en los instintos de supervivencia
El psicólogo clínico Charlie Heriot-Maitland explora las necesidades biológicas que hay detrás de algunas conductas lesivas: "El cerebro usa los pequeños daños como dosis protectora para evitar daños mayores"...
Redirecting to full article...