No hay noches sofocantes que puedan con las ganas de fiesta de la gente guapa

No hay noches sofocantes que puedan con las ganas de fiesta de la gente guapa

José Andrés se pasa la vida dando de comer a la gente. A los clientes de sus restaurantes, algunos con estrella Michelin, y a los que no tienen que llevarse a la boca. El cocinero asturiano sale corriendo allí donde hay una catástrofe, sea Gaza, Ucrania, la Dana de Valencia, Somalia o Haití. Al día...

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