Ni inquiokupas ni freidurías: la gran calamidad es vivir encima de una discoteca
Una pandilla de babuinos encamisados salió de su jaula y berreó en la carretera con un cubo de la basura como tambor. Chillaban en círculos con las manos en el aire y saltos de mono en celo, uh, uh, uh....
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