Invocación de Benjamín Prado, por sus memorias
Largo y flaco, como una pintura de El Greco; rápido en la conversación y demorado en el paso. Alto, además. Muy alto. Y con el faldón de la camisa más veces por fuera. Algunas tardes de lunes aparece por el bar El Papelón a bordo de unas gafas redondas, entre el John Lennon de Nueva York y el Liam G...
Redirecting to full article...