No hay freno para Alcaraz, inabordable otra vez para Dimitrov

No hay freno para Alcaraz, inabordable otra vez para Dimitrov

El búlgaro Grigor Dimitrov, ese talento onírico que un día fascinó —más por lo que se imaginaba que podía llegar a hacer que por lo que realmente ha conseguido, que en realidad no es poco—, intuye rápidamente por dónde van a ir los tiros otra vez. De un año a otro, déjà vu: ahí enfrente sacude de nu...

Redirecting to full article...