Llevaba 48 días disfrutando de su nuevo piso, la policía la confundió con una okupa y durmió en el calabozo
Era el día 48 de su nueva vida. Había pasado cuatro años de penurias para entrar a vivir en un piso propio, un hito nada fácil para cualquier pareja joven en Madrid. Era de madrugada y ella cenaba en el salón los restos del almuerzo tras haber llegado del concierto de su pareja, un cantante de punk...
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