Más currículums que nunca para ser camarero, pero cada vez duran menos: "Hizo medio turno, se fue y no regresó ni para devolver el uniforme"
Atraídos por unas suculentas propinas que pueden llegar a los cien euros «según el grado de simpatía», más personas prueban este negocio, pero pocos aguantan: «No basta con llevar una bandeja»...
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