María (32 años) vive aislada en el bosque restaurando una casa abandonada y depende del clima para conseguir electricidad: tampoco "tengo agua caliente"
La mujer cuenta cómo es su día a día y confiesa sentir "envidia sana de toda esa gente que te dice que no te preocupes por fregar, que hay lavavajillas"...
Redirecting to full article...