Ulrich (68 años) vive en condiciones extremas sin luz, gas ni agua corriente: "Las necesidades son artificiales; esta sociedad está orientada hacia el mal, las guerras, las manipulaciones y la corrupción basada en el dinero"

Ulrich (68 años) vive en condiciones extremas sin luz, gas ni agua corriente: "Las necesidades son artificiales; esta sociedad está orientada hacia el mal, las guerras, las manipulaciones y la corrupción basada en el dinero"

El anciano vive aislado en un refugio, ubicado en los Dolomitas: "Hasta los 26 años, también vivía como los demás, pero nunca estaba satisfecho. Llevaba una vida muy exasperante"...

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